La muerte es una idea que ronda incansablemente en la mente de un bipolar y es que en la impotencia y frustración de no ver que éste trastorno es crónico y no divisas ninguna solución y la desolación que se vive cuando se está en el etapa de depresión y en las etapas manía que en donde se producen muchos excesos con nada de conciencia de lo que de haces y luego darse cuenta de qué no recuerdas casi nada o si te acuerdas te das cuenta de lo penoso y arriesgado de lo que haz realizado y los riesgos a lo que te expusiste.
La hipomania también te sumerge con un desgaste mental de insomnio y lo difícil que es sacarse algunos pensamientos autoinfringidos en todo sentido y no paras de realizar acciones que te hacen ser incansable para tu cuerpo pero tu mente se desgasta y agota para luego conseguir una bajada descomunal como también se vive en manía.
Sientes desolación en el alma aún cuando tu entorno estás lleno de amor y compañía y más cuando ves que quienes te rodean te han dejado de lado cuando te quedas solo en manos de una mala comprensión y estigmatización por estas alteraciones del ánimo que la falla de nuestros neurotransmisores nos han creado.
La muerte ni siquiera está a la vuelta de la esquina si no que nos guiña,nos abraza y nos aplasta.
La muerte a la que muchos y a la que el general de las personas quiere desarraigar de sus vidas.
La muerte como única salida de éste dolor.
En esos estados es difícil poder ver la luz en donde las puertas se cierran en la que muchos encuentran salida .
La muerte que al ir aprendiendo a través de cada caída y que nos hace levantar una y otra vez.
Cuando en forma diminuta y poco visible se encuentra suspendida una pequeña brasa de fe ,esperanza, y valor.
Sólo así la idea de la muerte se empieza a disipar y el motor de de ser nuevamente tú y tu capacaidad de sobrecogerse ante las dificultades y de ser autonomía vuelven dentro de ti.
Éste trastorno es crónico es decir que una vez diagnosticado ya sea por el evento de una crisis que retoma en un momento de la vida o porque te haz sentido mal o desconcertado de tu reaccionar durante mucho tiempo sin saberlo.
Los fármacos te ayudan a sentirte mejor,vuelves a a conmoverte y disfrutar de esa vida y por donde ésta te abriga te envuelve y comienzas a no preferir que ella llegue a ti porque has encontrado ese punto de apreciar cada mínimo regalo que te da la tu existencia y aprendes a ser feliz con muy poco.
La hipomania también te sumerge con un desgaste mental de insomnio y lo difícil que es sacarse algunos pensamientos autoinfringidos en todo sentido y no paras de realizar acciones que te hacen ser incansable para tu cuerpo pero tu mente se desgasta y agota para luego conseguir una bajada descomunal como también se vive en manía.
Sientes desolación en el alma aún cuando tu entorno estás lleno de amor y compañía y más cuando ves que quienes te rodean te han dejado de lado cuando te quedas solo en manos de una mala comprensión y estigmatización por estas alteraciones del ánimo que la falla de nuestros neurotransmisores nos han creado.
La muerte ni siquiera está a la vuelta de la esquina si no que nos guiña,nos abraza y nos aplasta.
La muerte a la que muchos y a la que el general de las personas quiere desarraigar de sus vidas.
La muerte como única salida de éste dolor.
En esos estados es difícil poder ver la luz en donde las puertas se cierran en la que muchos encuentran salida .
La muerte que al ir aprendiendo a través de cada caída y que nos hace levantar una y otra vez.
Cuando en forma diminuta y poco visible se encuentra suspendida una pequeña brasa de fe ,esperanza, y valor.
Sólo así la idea de la muerte se empieza a disipar y el motor de de ser nuevamente tú y tu capacaidad de sobrecogerse ante las dificultades y de ser autonomía vuelven dentro de ti.
Éste trastorno es crónico es decir que una vez diagnosticado ya sea por el evento de una crisis que retoma en un momento de la vida o porque te haz sentido mal o desconcertado de tu reaccionar durante mucho tiempo sin saberlo.
Los fármacos te ayudan a sentirte mejor,vuelves a a conmoverte y disfrutar de esa vida y por donde ésta te abriga te envuelve y comienzas a no preferir que ella llegue a ti porque has encontrado ese punto de apreciar cada mínimo regalo que te da la tu existencia y aprendes a ser feliz con muy poco.

Comentarios
Publicar un comentario